Yo también probé dietas que solo me daban ansiedad.
Probé soluciones rápidas, dietas estrictas y rutinas que no entendía. Lo que me cambió fue empezar por cosas pequeñas: beber más agua, caminar mucho más, preparar desayunos más equilibrados y fijarme en lo que comía durante el día.
No cambié todo de golpe. Fui sumando decisiones que podía mantener en mi vida real. Eso es FitDecero.
Empezamos desde cero, pero empezamos.